Hoy he pensado en ti.
Bueno... cada día pienso en ti.
Pero hoy es diferente.
He pensado en ti y han venido a mi mente los pequeños placeres de la vida.
Bueno... cada día pienso en ti.
Pero hoy es diferente.
He pensado en ti y han venido a mi mente los pequeños placeres de la vida.
Quedarme dormida en el sofá de manera no premeditada. Vibrar con una mirada que intenta transmitir y ponerme nerviosa. Apoyar la cabeza en la almohada con el pelo mojado. Despertar y oler a café recordando a quien lo ha tomado. Pasear siempre por Barcelona. Pasear por Barcelona en un día frío de invierno y tomar un chocolate caliente. Percibir el aroma particular de alguien gracias a una gran ráfaga de aire que ha leído mis pensamientos. Reírme por una tontería que sólo puede entender quien ha vivido el momento conmigo. Un masaje en los pies tras largas horas de posición vertical. Estirarme en la hierva con la única preocupación de mirar el cielo. Escribir frases inconexas y deshacerme de un peso interior. Que alguien me diga tequeromuso porque aún no lo sabe pronunciar bien. Vomitar mariposas. Leer un libro con un final que encaja. Salir de la ducha y poder secarme con una toalla caliente. Escuchar una canción que me eriza la piel, que me recuerda a cuando la escuchaba mientras desayunaba tostadas los lunes por la mañana... y de repente, pensar en ti. Y hacer que vengan a mi mente los pequeños placeres de la vida.
.
.
.


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada