viernes 24 de octubre de 2008

Puede que...


Al despertar me cuesta enfocar la vista, pues todo permanece borroso durante unos largos minutos. Me cuesta tener un enfoque claro de las cosas, y me cuesta creer. Siempre fui de aquél montón de gente de “si no lo veo, no lo creo”.Puede que mi elevada susceptibilidad desmorone los planes de futuro, puede que una simple piedra en el zapato me provoque detener el camino, puede que el repetirme las cosas a mí misma no haga más que hacer montañas de pequeños resaltos, puede que lo mío se encuentre aún en un lugar llamado “próximamente”, puede que me plantee las cosas con motivo...Llevé el cántaro a la fuente por primera vez, y resultó estar defectuoso. Ikea, ahora, ya no admite reclamaciones.Sí, también puede que esté mirando hacia el lugar equivocado, porque, al fin y al cabo, todo y cuanto me rodea sigue siendo maravilloso.